
Causas
La enfermedad renal crónica empeora lentamente con el tiempo. En las etapas iniciales, puede que no hay ningún síntoma. La perdida de la función por lo regular tarda meses o años en suceder y puede ser tan lenta que los síntomas no ocurren hasta que el funcionamiento del riñón es menor a una decima parte de lo normal.
La etapa final de la enfermedad renal crónica se denomina, (enfermedad renal terminal). Los riñones ya no funcionan y el paciente necesita diálisis, hemodiálisis o un trasplante renal.
La diabetes y la hipertensión arterial son las dos causas más comunes y son responsables de la mayoría de los casos.
Muchas otras enfermedades y afecciones pueden dañar los riñones, incluyendo:
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Problemas con las arterias.
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Anomalías congénitas de los riñones.
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Algunos analgésicos y otros medicamentos utilizados.
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Trastornos auto inmunitarios; como lupus eritematoso sistémico.
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Lesión o traumatismo
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Glomerulonefritis
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Nefropatía por reflujo (en la cual los riñones se dañan por el flujo retrógrado de orina hacia ellos)
La enfermedad renal crónica lleva a una acumulación de líquido y productos de desecho en el cuerpo. Esta enfermedad afecta a la mayoría de funciones y sistemas corporales.
Los síntomas pueden abarcar:
Se pueden presentar otros síntomas, como:
- Cambios de coloración en piel
- Dolor en huesos.
- Síntomas del sistema nervioso y del cerebro:
- somnolencia y confusión
- problemas para concentrarse o pensar
- entumecimiento en las manos, los pies u otras áreas
- fasciculaciones musculares o calambres
- Mal aliento
- Susceptibilidad a moretones o sangrado.
- Sed excesiva
- Hipos frecuentes
- Bajo nivel de interés sexual.
- Cese de los períodos menstruales (amenorrea)
- Problemas de sueño como insomnio, síndrome de las piernas inquietas o apnea obstructiva del sueño
- Hinchazón de pies y manos (edema)
- Vómitos, típicamente en la mañana
La hipertensión arterial casi siempre está presente durante todas las etapas de la enfermedad renal crónica. Una evaluación neurológica puede mostrar signos de daño a nervios. El médico puede oír ruidos cardíacos o pulmonares anormales con un estetoscopio.
Tratamiento
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Controlar la presión arterial es la clave para retrasar el daño mayor al riñón.
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No fumar
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Consumir comidas bajas en grasa y colesterol
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Hacer ejercicio regular (hable con el médico o enfermera antes de empezar)
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Mantener el azúcar en la sangre bajo control
Pronostico
No hay cura para la enfermedad renal crónica. Sin tratamiento, generalmente progresa a una enfermedad renal terminal. El tratamiento de por vida puede controlar los síntomas de esta enfermedad, sin embargo un trasplante renal seria una magnifica alternativa de tratamiento para la supervivencia de muchos pacientes y mejorar la calidad de vida.
Elaborado por:
Enfermera. Mayra Janeth Moreno Cruz
Enfermera. María de la Luz Tovar Jiménez
Trabajadora Social. Guillerma Tristán Rodríguez